Profesora Elizabeth
Esaa
En educación el amor es el
principio pedagógico esencial que hace posible establecer el vínculo afectivo
en el estudiante, donde desde el momento en que el docente llegue al corazón
del estudiante se van estrechando lazos de amistad y confianza que son los
valores que permitirán el inicio del logro de toda actividad que se emprenda.
Se ha hecho mucho énfasis en la educación, lo que ha sido el cumplimiento de
contenidos académicos como parte fundamental, para que un estudiante pueda
alcanzar un conocimiento, que lo conduzca a la promoción de un grado; pero poco
ha sido la atención desde las necesidades, vivencias e inquietudes que trae el
estudiante al aula de clases. Desde aquí que los docentes debemos
realizar una revisión de lo que ha sido hasta ahora la práctica educativa que
tenemos, para empezar a transformar desde el ejemplo
del amor y la curiosidad lo que es la práctica educativa que requiere el
estudiante del presente; lo cual lo lleve a desenvolverse en un espacio
educativo propicio para la comunicación, la amistad y la afectividad; lo que va
a permitirle recibir la educación en un ambiente de integración, donde la paz
conlleve a las relaciones de convivencia efectivas.
El docente por tanto, debe ser un amigo que ayuda a cada
estudiante especialmente a los más carentes y necesitados, a superarse, a
crecer, a ser mejores. Antonio Pérez Esclarín dice: que el amor genera
confianza y seguridad. Es muy importante que el niño se sienta en la escuela, desde
el primer día, aceptado, valorado y seguro. Sólo en una atmósfera de seguridad
y confianza podrá florecer la sensibilidad, el respeto mutuo y la motivación,
tan esenciales para un aprendizaje autónomo. Educar es un acto de amor mutuo.
Si bien el amor es lo más importante
en la vida, es la posibilidad de plenitud y de felicidad; la tarea educativa
más importante debería ser enseñar el amor pero la familia y la escuela poco lo
hacen. Son muy pocos padres y educadores que se plantean enseñar el amor como
su misión y reto esencial. Esto ha llevado, a que hoy en día mucha gente no
sabe querer porque nadie le ha enseñado. Nuestra sociedad materialista nos
induce a ser ambiciosos, caprichosos, consumidores, egoístas, envidiosos, es
decir, todo lo que niega e impide el amor. ¿Es esta la esencia de seres que
queremos? los docentes estamos llamados a la reflexión desde la práctica
pedagógica a transformar la educación a través de propiciar situaciones donde
se promueva enseñar el amor; es decir, desde ya hay que comenzar a impartir la
pedagogía de amor o pedagogía de la ternura que es el reconocimiento de
diferencias, capacidad para comprender y tolerar, para dialogar y llegar a
acuerdos. La ternura es ese cariño que tenemos y queremos por lo que hacemos y lo
que somos, es deseo de transformarnos y ser cada vez más grandes y mejores. Por
esto; la ternura también es exigencia, compromiso, responsabilidad,
cumplimiento, dedicación y esfuerzo, crítica permanente y constructiva.
La pedagogía del amor o la ternura implica que
el docente, además de amar a todos y cada uno de sus estudiantes, también se
ame así mismo y ame lo que hace; ame su profesión y ame todo en cuanto enseña.
Educar es una misión tan sagrada donde la ética que proyecte el docente va ser
el espejo, donde sus estudiantes van a querer verse reflejados porque son ese
ejemplo a seguir; es el docente quien con su empatía va ser el motivador y el
agente que con su alegría genere confianza y seguridad en sus estudiantes.
La alegría es un valor fundamental en el ser humano por eso hay
que cultivarla y hacer de ella esa herramienta valiosa para estrechar lazos de
afectividad; si hay alegría hay motivación y por ende los deseos de aprender
van a estar presentes. Si en cada escuela brilla la alegría entonces se habrá
conseguido lo más importante, porque si el docente está alegre convertirá cada
aula de clase en un espacio de dicha, integración, hermandad y participación.
Cuando el estudiante trabaja con entusiasmo, se desarrollan habilidades para
escuchar y expresar sus puntos de vista de lo tratado. Escuchar es un acto de
amor, es entrega, valoración del otro, es decir; lo mejor para motivar y ayudar
a una persona es escucharla. Cuando un niño es escuchado, se siente tomado en
cuenta como persona.
Por lo tanto, en el
proceso educativo se debe comenzar por romper la rutina y emprender actividades
atractivas que en el estudiante fortalezcan la voluntad, desarrollen la
expresión, la iniciativa, la creatividad y el interés por conocer e ir aún más
allá de lo presentado; en consecuencia que sea un investigador. Necesitamos
entonces recuperar la escuela como sitio de disfrute en el trabajo creativo y
compartido, para que no siga privilegiando la memoria y la repetición; en vista
que de esta forma se ha convertido la enseñanza en algo muy tedioso y aburrido;
sino que ahora la escuela sea un espacio donde se cultive la imaginación y la
creatividad. En tal sentido, es importante incorporar nuevas estrategias más
dinámicas, donde los estudiantes adquieran el conocimiento pero a la vez,
exploren otras formas de aprender más atractivas y en especial, que sean
significativas para ellos. Siendo así el aprendizaje alcanzado perdurará en el
tiempo y no ocurrirá lo que sucede actualmente en muchos casos; cuando sólo es
cuestión de corto tiempo para que se olvide el conocimiento adquirido de manera
memorístico ya que, cuando éste se logra así es porque no hubo comprensión, ni
reflexión del tema tratado y estudiado.
Las estrategias de aprendizaje
conforman todo un conjunto de procedimientos y recursos cognitivos que los
estudiantes ponen en marcha cuando se enfrentan al aprendizaje. Las estrategias
innovadoras a ser aplicadas, deben siempre partir de las necesidades y
potencialidades del grupo de estudiantes; es decir comenzar por socializar con
ellos que temas de su interés que quisieran aprender, de aquí se pueden derivar
diversas actividades que se pueden direccionar con estrategias como:
dramatización, baile, cantos, lecturas recreativas y profundas, análisis de
lecturas, elaboración de cuentos y composiciones, proyección de videos,
análisis de videos proyectados, exposiciones con recursos
audiovisuales(computador Canaima, retroproyector entre otros), debates,
expediciones pedagógicas, construcción de mapas mentales, dinámicas de grupo,
construcción de juegos cognoscitivos, investigaciones bibliográficas y de
campo, proyectos de investigación, glosario, juegos y actividades recreativas
son otras estrategias que influyen poderosamente en la formación integral del
estudiante; ya que, estos representan un medio para mantener y fijar las
competencias que el niño(a) ha adquirido en los primeros años de su vida.
Por otro lado, es importante destacar el aporte que han brindado
los TIC (tecnología de la información y la comunicación) en la educación; ya
que se han convertido en herramientas primordiales de ayuda al quehacer
pedagógico, por lo que las estrategias de aprendizaje que las incorporan son
ejecutadas con entusiasmo y en forma voluntaria por los estudiantes. Por lo
tanto, el computador Canaima es la herramienta más útil, atractivo e innovador,
que se tiene actualmente en el proceso educativo y que al estudiante le gusta y
lo motiva porque, le permite explorar, ejecutar y construir con él diversas
actividades que son muy significativas y novedosas; porque además de permitirle
desarrollar sus habilidades tecnológicas, a su vez ha marcado un cambia entre
lo tradicional y rutinario, que ha sido por años uno de los recursos más usados
en nuestra educación como lo es la pizarra.
Además a través del computador, el estudiante puede
interactuar con los aspectos formales de la escritura como: los signos de
puntuación y el uso de las letras mayúsculas y minúsculas; permitiéndole así ir
afianzando día a día el empleo de éstos en las diversas producciones escritas
cuando requiera ya sea al hacer un trabajo escrito, redactar una carta, al
escribir un cuento entre otros.
Las estrategias de aprendizaje
por consiguiente, van a ser las que permitan la conducción de un aprendizaje
significativo en los estudiantes, porque en la aplicación y logro de éstas, es
donde nos va a permitir a los docentes poder alcanzar los resultados esperados
en las clases con nuestros estudiantes; claro está que ninguna estrategia por
innovadora, atractiva e interesante que sea, se desarrolla efectivamente si no
está presente el amor, la dedicación y la alegría con que se haga; en toda
estrategia que se aplique éstos valores tienen que ser el norte que nos
conduzcan a los docentes al logro de los resultados que esperamos de nuestros
estudiantes. Es momento para comenzar a aplicar las estrategias y que en la
medida que se desarrollen, se vaya apartando en las escuelas la rutina y se
comiencen a construir espacios para el amor, la alegría, la participación, la
atención, la integración y la hermandad.
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